Lucha Mónica contra la enfermedad de Lyme

Miércoles 12 de Julio , 18:01 por Uniradio Noticias

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Por Alán Aviña

Hermosillo.- Cuando le diagnosticaron a Mónica la enfermedad de Lyme, le dijo a su mamá que la lucha apenas iniciaba.

La enfermedad era tan poco conocida, que la reacción de los doctores al no acertar en el diagnóstico fue enviarla con un psiquiatra, porque pensaban que estaba inventando sus afecciones.

Su madre, Felipa Romero, dijo que la enfermedad iba acabando poco a poco con Mónica.

“Mónica dejó de ser Mónica en pocas palabras, Mónica jugaba futbol, brincaba, saltaba, Mónica después no paraba de vomitar, tenía fiebre, tenía dolor articular, muscular, de cabeza, no podía respirar por sí sola, no podía levantarse de la cama”, dijo.

A pesar de la enfermedad que apenas le dejaba fuerzas para levantarse de la cama, Mónica terminó el quinto y el sexto de primaria.

Su hermana cargaba una mochila extra con los trabajos que realizaba Mónica, y volvía de la escuela cargando las tareas del próximo día.

Siempre obtuvo el primer lugar de aprovechamiento, y sus compañeros decidieron que su generación llevaría el nombre de Mónica.

-Cuéntame, ¿Qué es el Lyme para ti?-, le pregunté a Mónica.

-Pues te quita la vida-, responde.

- ¿Y qué te ha dejado?

- Me ha dejado ser más fuerte, porque aprendí a vivir con ella y a sobrevivir-, enfatizó.

Después de Mónica, su padre, una tía y una prima han contraído esta enfermedad, y tres familiares de su mamá están esperando los resultados médicos por Lyme.

Mónica, la menor de la familia que ha sufrido Lyme, es quien les ha enseñado a los demás a superar lo que ella llama “su gigante”.

-¿Qué sentiste cuando te enteraste que tu papá tenía Lyme?-, le cuestiono a Mónica.

-Sentí mucha tristeza.

-¿Y qué fuiste a decirle?

-Que tenga mucha fe en Dios y que luche, mi papá es un excelente padre porque me ayuda mucho y me dice que debo de luchar.

La vida de Mónica ha cambiado radicalmente, pero ha aprendido a enfrentar el futuro.

Su familia tiene que dedicar gran parte del ingreso familiar para mantener su tratamiento.

La niña necesita una dieta especial, consume sólo comida orgánica y debe tomar tres botes de suplemento alimenticio. En total, en su alimentación y en medicamentos la familia gasta cuatro mil pesos.

“A partir de que Mónica fue diagnosticada, me dijo: ‘Vamos a luchar mamá, vamos a tocar puertas para poder yo vivir, para poder salir adelante, yo amo la vida, yo necesito demostrarme y demostrar, que aún a mi corta edad y con esta enfermedad puedo salir adelante”, comentó la mamá.

Si alguien quiere ayudar a Mónica, puede comunicarse al teléfono 6621 03 10 48 con su madre.

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